La idea simplemente era conocer un poco... o sea... en realidad: ir al centro.
No sé cómo hice pero la cuestión es que una hora después de caminar por calles de las cuales jamás supe los nombres, de meterme en callejones, cruzar puente y dar vueltas y vueltas... llegué al bendito centro.
Les digo, que Cambridge me recuerda un poco a Venecia... claro que sin tanta agua. Todo me parece un caracol. De hecho creo en el mismo mapa se puede ver.
Centro divino si los hay, con esas calles cada tanto de un empedrado muy chiquito y con los colleges grandes alrededor. Centro pequeño según mi hermana pero que yo no terminé de ver.
Quería antes que nada encontrar el bendito centro de información al turista para reservar unas excursiones para el fin de semana... y aunque supongo le habré pasado por al lado más de una vez, sólo después de varias vueltas logré dar con el lugar.
Hechas las reservaciones... o sea todo el fin de semana en micro de excursión. Todo el fin de semana a 8 am a 8 pm recorriendo otros lugares. Yeah!
Lo demás del día, como se pueden imaginar los que mejor me conocen: de oferta en oferta, diez mil volteretas, un cafecito en un bar, algún que otro minutito sentada en algún banquito que viera le diera el sol y bueno, en fin... así fue el día en Cambridgelandia -incluyendo al bello muchacho que andaba haciendo propaganda para hacer "punting" (o sea andar en unos botecitos por el río Cam!! qué gente mal pensada!)-





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