Diez mil horas de vuelo incómodo pero lleno de comida, eso sí. Dormí poco y mal lo cual no es bueno en un viaje de tantas horas, pero la comida very good y mis compañeros de asiento, una pareja noruega o sueca... muy macanudos. Más que macanudos! no porque hayamos hablado mucho sino porque tenes que ser buena onda como para no enojarte si sos sueca/noruega y en medio de tu "siesta" de avión de repente abrís tus ojos y tenes casi aúpa a una argenta que intenta "pasarte" para poder ir por enésima vez al baño! Bah, yo no sé si me enojaría pero que pegaría un gritito de susto, seguro!
En fin. Finalmente llegué a Londres y como imaginaba, yo creo que la otra vez viajé a otro lado... o al menos por el momento... aterricé en otro lado. Nada, nada me resultaba conocido en el querido y enorme y ¿nuevo? Heathrow. ¿Es que yo no había llegado hace unos 15 años al mismo lugar? No sé. O me reconstruyeron otro aeropuerto, o bajé en otra "terminal" o realmente los 20 años no tienen nada que ver con los 34.
Eso sí, cuando llegó el momento de migraciones me corrió un calor por la espalda (qué sabía yo que iba a extrañar tener calor!!) y todas las imágenes de aquella inquisición a los 20 volvieron de golpe. La discriminación al mango... como siempre, los de UK o europeos (y seguramente también yanquis y demás) por aquel lado... "los otros", por acá. Y así fui yo entre un contingente africano que se ve acababa de aterrizar también. Qué miedito! qué me iban a preguntar? otra vez de qué trabaja mi papá? cuánta plata tengo? para qué, por qué y por cuánto vine? Pues no, esta vez la hindú que me cuestionó fue un poco más amable que la de la otra vez. Se nota que ya a los 34 a la gente no le interesa qué hacen tus papás. Preguntas sencillas y pocas y en un inglés que a diferencia de la otra vez, esta vez lo entendí muy bien. Eso sí, no me dejó pasar sin antes chequear que tenía pasaje de vuelta. No sea cosa que me les quede acá!!
El trajín de encontrar el micro y finalmente que llegue para poder transportarme a Cambridge (supuestamente iba a ser en tres horas y terminaron pasando como cinco) lo voy a dejar a un lado porque total finalmente llegué y ahí estaba hermanita con gorro, bufanda y demás, esperándome en la desprotegida "guarida" de la parada. Más frío que yo seguro no tenía. La que estaba con las "topper" de lona y los soquetes de porquería era yo. Claro que estaba de jean (aunque me había costado ponérmelos cuando salí ya no sé qué día desde el calor de Tolosa). También tenía mi pullover polera negro y mi "súper" campera con polar y rompe viento que me compré hace 15 años justamente en Londres... claro, tenía todo eso porque sabía llegaba en invierno pero... ¡con qué necesidad tanto frío? ¿Por qué a mí?
En fin, hermana también estaba sorprendida del frío. Supuestamente no estuvo haciendo 3 grados!!! estos días o al menos no los había notado desde su trabajo calefaccionado o sus andadas en bici.
Y bueno, es invierno. Terminando, pero es invierno.
Siguió un día en el que estuve mitad alerta mitad zombie. No sabía qué hora era, qué día, en qué estación estábamos... creo que sólo sabía cómo me llamaba. Creo.
Hermanita me llevó a recorrer colleges... todos o casi y la verdad es que pude entrar en ellos y recorrerlos un poco sólo porque estaaba ella. Si sos turista o no te dejan o tenes que pagar unas cuantas libras! Pero yo ayer era turista vip. King's college, Queen's college, Saint John's, Trinity y por supuesto Darwin college (el de my sister). Todos muy bellos y viejos... tan europeos, tan british. Lástima que con mi estado del día/noche/mañana/tolosa/heathrow/cambridge/hola/hello/boarding pass/free shop, etc... mucho, mucho no pude retener.
No importa. Yo entré a todos esos como si fuese una universitaria más.
Excellent!
El día aún seguía y después de la ducha apareció la adorable amiga escocesa de hermanita y fuimos - en realidad ya de noche- a un espectáculo de stand up en otro college a unas cuadras de "nuestra casa".
Fue muy loco darme cuenta que era lunes por la noche y estaba rodeada de universitarios tomando cerveza o vino, mirando un espectáculo. Intentaba imaginarme a mí en mis épocas estudiantiles teniendo ese tipo de "fiesta" un día de semana...
yo a Brenda: "No te puedo creer que estos sean estudiantes y estén así de joda y mañana quizás tengan parcial o clases"
Brenda: "Bienvenida a Cambridge"
No descontrolaron, claro. Tomaron una cervecita a la hora en que nosotros cenaríamos y se vieron el show y rieron un rato. Ni bien terminó todo se colgaron sus abrigos, agarraron sus bicis y salieron corriendo muy probablemente a dormir. Eso es Cambridge, supongo. El lugar donde estudio y diversión pueden conjugarse si hay responsabilidad mediante. Inimaginable para mí en la UNLP y a los 20... pero bueno... por algo ni se me hubiese ocurrido en aquel entonces intentar ser una estudiante de Cambridge.
El día que empezó un sábado o domingo, terminó un lunes a la noche y ya tenía mucha información en mi cabeza:
- Cambridge es Inglaterra. Hay Kings y queens por todos lados... igual que las cabinas rojas de teléfono.
- Puedo ver shows de stand up en inglés británico y cada tanto captar algún chiste - igual también queda la famosa: jua!! cuando todos explotan en carcajadas así y todo no haya entendido un pomo...
- Tengo graves problemas psiquiátricos porque no me hago cargo de mi edad (según hermana, que tiene 30 ella acá es una vieja re vieja) o eso es una gran ventaja: anoche en el bar del college, no me sentí la más grande de todos. La nona. No, no... bueh, por ahí quizás todos pensaron que era profesora. No sé.






Todas esas fotos del primer día?? con día/noche/mañana/tolosa/heathrow/cambridge/hola/hello/boarding pass/free shop, etc... a cuestas, una diosa mi prima mayor que parece que Cambridge la volvió a sus 20.
ResponderEliminargracias primita adorada!! en realidad estaba volando en una nube de pedos o lo que formalmente se llama "jet lag", pero sí... estoy hecha una piba! bah! otra no me queda. Yo salgo a "patear" Cambridge y hermanita me planifica siempre algo de noche que es cuando ella está.
ResponderEliminarAsí tengo los pies y la espalda: acalambrados!!! eso sí, que voy a volver con piernas tonificadas seguro! lo que me hace caminar Cambridge es increíble. Considerá que desde que manejo hace un año, que no camino ni para ir al chino a dos cuadras!! En fin, acá hay que caminar y caminar y caminar y fucking caminaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr. jajaj.. divino!
por lo menos no hay escaleras como en muchas otras ciudades europeas, ahí si que volvés con la cola de la Jelinek
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